hamburguesas y otros alimentos encima de una mesa

Trazabilidad en industria alimentaria: ¿cómo permite impulsar la seguridad alimentaria?

 

La seguridad alimentaria es un asunto de máxima prioridad en la industria de producción de alimentos. Las empresas que fabrican y distribuyen estos productos tienen la responsabilidad de garantizar que sean seguros para su consumo. La trazabilidad en la industria alimentaria se convierte en una herramienta clave y necesaria para cubrir esta obligación con garantías. ¿Por qué? ¿Cuáles son sus beneficios?

Beneficios de la trazabilidad en industria alimentaria

Mejora de la eficiencia en toda la cadena de suministro

La correcta trazabilidad en la industria alimentaria permite saber en todo momento la ubicación y el estado de los alimentos en su viaje por la cadena de suministro. Gracias a ello, es posible optimizar los procesos de producción y distribución de alimentos. Pero también reducir los costes derivados y mejorar la eficiencia en cada una de las fases de gestión de los productos. 

Si se identifica un problema en un lote de productos, con un sistema de códigos de barras o RFID consistente y efectivo, se puede identificar rápidamente en qué punto de la cadena se ha producido el fallo que compromete a la seguridad alimentaria. De este modo, se pueden tomar medidas inmediatas para resolverlo con éxito sin que ponga en riesgo la salud de más personas. Pero también evita que los productos sean devueltos o rechazados por los clientes o comercios, si los alimentos no llegan en las condiciones adecuadas, pudiendo detectar el punto exacto de la incidencia. 

Garantiza el cumplimiento de normativas y estándares aplicables

La industria de los alimentos está sujeta a una gran cantidad de normativas y estándares de calidad y seguridad alimentaria. La trazabilidad permite cumplir con todas ellas con eficiente y efectiva. Los sistemas de etiquetado permiten incorporar las etiquetas adecuadas en los productos, y para facilitar esta tarea existen softwares intuitivos como Labelsoft que permiten diseñar el etiquetado necesario para cada producto sin necesidad de saber de normativa.  

A modo de ejemplo, la Unión Europea exige que todos los productos alimentarios que entran en el mercado estén etiquetados con información detallada sobre su origen, fecha de caducidad y otros datos relevantes. La trazabilidad en la industria alimentaria permite cumplir con esta normativa de forma efectiva. Gracias a ella, se puede conocer en todo momento la ubicación y el estado de los productos en la cadena de suministro, y aplicar la información necesaria en el etiquetado de productos con los datos recogidos durante el viaje del alimento. 

Impulsa la transparencia y confianza

Tener todos los datos a disposición permite la mejora la transparencia de la industria alimentaria y la confianza del consumidor en ella. La importancia de una correcta seguridad alimentaria está cada vez más extendida y los clientes son más conscientes con lo que consumen. E incluso pueden llegar a invertir más en alimentos que les ofrezcan garantías de seguridad e información detallada sobre el origen de los ingredientes. 

La trazabilidad en la industria alimentaria permite proporcionar toda esa información deseada por los consumidores sobre el origen y la calidad de los productos. Este hecho, además, ofrece la capacidad de responder de manera más eficaz a posibles preocupaciones o consultas de los consumidores, mejorando a su vez la reputación de la empresa. 

Ofrece una gestión efectiva de los productos defectuosos

Los recalls, o productos retirados del mercado por problemas de seguridad alimentaria, son una reacción ante un problema repentino para la salud de los consumidores. La respuesta debe ser lo más rápida posible al detectar el problema, para que no se extienda y se le pueda poner solución. Gracias a un sistema de trazabilidad sin fisuras, se puede identificar fácilmente los productos o lotes afectados y tomas las medidas necesarias para su retirada  

Del mismo modo, se puede revisar el fallo de seguridad alimentaria, detectar el origen y dar la respuesta adecuada para extinguirlo. Además de suprimir el peligro para los consumidores, permite reducir los costes asociados con los recalls. 

Mejora la toma de decisiones de producción y distribución

Como avanzábamos desde el inicio, la trazabilidad en la industria alimentaria proporciona información de mucho valor sobre el recorrido de los alimentos a lo largo de la cadena de suministro. Por ejemplo, sobre los procesos que hacen perder tiempo en la entrega, los pasos con mayor complejidad o los puntos que comprometen la seguridad alimentaria. Esta información debe ser analizada y usada para una tomar decisiones informadas sobre la producción, la distribución y la comercialización de los alimentos.  

De hecho, puede proporcionar datos sobre los proveedores de los ingredientes utilizados en los alimentos, lo que puede permitir a las empresas tomar decisiones informadas en la selección adecuada del origen de las materias primas. O sobre los costes asociados con la producción y la distribución, que ofrece a las empresas la posibilidad de optimizar sus procesos, entre muchas otras opciones y beneficios.

Sistemas automáticos de impresión y aplicación de etiquetas para la trazabilidad en industria alimentaria

Los sistemas automatizados de impresión y aplicación de etiquetas son una herramienta competitiva y efectiva para garantizar la seguridad alimentaria en la industria alimentaria. Gracias a ellos se pueden imprimir las etiquetas con toda la información obligatoria en los productos de alimentación y colocarla en el punto estratégico de los envases de forma adecuada. Además de cumplir con la normativa de forma rápida y asegurar la salud de los consumidores, permite ganar en productividad al suprimir los procesos manuales de etiquetado y los errores derivados

Solo con la inclusión de códigos de barras o RFID en las etiquetas de los productos, estos podrán ser identificados correctamente y trazados en cada etapa de la cadena de suministro. Es decir, con estos elementos se podrá registrar cada paso en el camino de los alimentos hacia el consumidor. Siempre mediante etiquetas precisas y legibles, por lo que la nitidez de la información debe ser un factor indispensable para una correcta lectura tanto por parte de los escáneres como de los consumidores.